
Pero el Racing Jaén Clima no se abrumó. Creo que al cuerpo técnico del Racing le agrada la figura del pivote defensivo que se pasa el partido barriendo y armando el juego por delante de la línea defensiva de cuatro, sin embargo, ayer volvió a sacrificar esa posición para jugar con el clásico 4-4-2 y meter un segundo delantero para tratar de crear más problemas a la defensa contraria. Y así fue, tanto Víctor Mena (que se vació trabajando) como Samuel (que pegó con precisión de cirujano) mantuvieron en jaque a la defensa visitante con presión y ocasiones. Ocasiones que llegaron como culminación de jugadas bien trenzadas en el centro con Haro y Carcelén, soberbios, y con Pingu y Fernando alborotando por banda.
Partidazo del Racing Jaén que demostró también seguridad en la portería con Buyo, y solidez defensiva al mojar la pólvora del Villacarrillo que tan solo dispuso de tres o cuatro ocasiones de gol que llegaron a cargo de Zubi. Sorprendió el descaro del Racing, que tras el descanso y ganando 1-0, no se conformó con aguantar el resultado sino que se vino arriba y siguió jugando a un fútbol bonito y alegre. Al final, merecido 3-0 para el Racing que fue muy superior en todas las líneas y durante todo el partido ante un equipo que cede el liderazgo a otro club, el Carolinense, cuyos jugadores, al igual que los del Racing, tampoco cobran un solo euro. Me gusta, el fútbol se vuelve romántico y nos sorprende de nuevo. Carolinense, Racing y Útica parecen haber iniciado una revolución modesta que empieza a sonrojar a Villanueva, Villacarrillo y Los Villares.