
Grandioso Racing que respondió a esto saliendo en tromba y acosando a un Huelma que primero
anduvo a la deriva, en riesgo de goleada. El Racing está en un excelente estado de forma: escondió el balón cuando tuvo que esconderlo, metió la pierna cuando hubo que meterla, hizo exquisiteces con Pingu en banda, y remató cuando había que rematar. En los primeros 20 minutos ya ganaba el Racing con gol de Samuel, y vimos a un equipo que parece jugar a más velocidad que el resto. Luego, el Huelma tiró de casta y enmendó un poco el roto. Pero cuando estaba en éstas, se desfondó atrás y el Racing volvió a castigarle con otros dos goles que redondean un resultado expectacular para conservar una racha que les coloca líderes en solitario con cuatro y seis puntos sobre los cocos.

Y ahora toca Los Villares, uno de los pocos equipos con capacidad para descarrillar a este Racing que viaja a velocidad de vértigo. Los Villares llega herido tras una, me cuentan, justa derrota en Guarromán. Sólo ha ganado un partido en cinco semanas, su juego deja dudas y arrastra la leyenda negra de palmar ante los equipos fuertes. No será un partido más: si pierden, se descuelgan a nueve puntos del líder, un líder que acogió a futbolistas que no estaban entre los preferidos del míster de Los Villares. Hay morbo y hay dos proyectos totalmente diferentes: la obligación de estar arriba contra la apuesta menos exigente del Racing. La diferencia de presupuesto también está ahí, y por eso, y por la calidad de unos futbolistas que juegan ante su público, Los Villares llega como favorito. No obstante, en frente hay un bloque que ya prepara su "golpe de estado".