
Roger cogió al Útica para quitarle la etiqueta de "club ascensor", y además de hacerlo, lo ha convertido en uno de los equipos más fuertes y temidos de la Regional Preferente jiennense. Su proyecto de tres temporadas termina este verano, por lo que Roger cumplirá su palabra y abandonará la disciplina del club uticense. En estos tres años, el Útica ha pasado de ser un recién ascendido a ser el equipo que mejor fútbol hace en la Preferente con una filosofía que apuesta por el buen fútbol y por la gente joven de la cantera.
Así pues, tras la Copa, quedará libre uno de los mejores entrenadores que hay ahora mismo en la Regional Preferente, y quedará vacío el banquillo de un equipo fuerte y estable.