
Ya no es sorpresa y casi tampoco noticia. El equipo juvenil del Real Jaén volvió a ganar y está a un paso de meterse en la final de la Copa Subdelegado, pero antes tendrá que viajar a Vilches y tratar de defender esta ligera ventaja. No será

Y ayer lo demostró. Tal vez el hecho de perder la categoría es para algunos un drama insuperable, pero el Vilches es fuerte y tiene unos jugadores, unos gestores y una afición que le hacen estable. Ayer movilizó a unas cien personas y las desplazó hasta La Victoria para plantar cara al equipo revelación del campeonato, un conjunto juvenil que está siendo la dulce sensación de este final de temporada. El Vilches maniató a los chavales en la primera parte, no les dejó hacer su fútbol y gozaron de dos ocasiones clarísimas para ponerse 0-2 al descanso, pero entonces el portero blanco dijo "aquí estoy yo" y sacó de la mismísima escuadra un balón de Bermúdez y, después, defendió con solvencia un mano a mano ante Rubén. El
Pero la segunda parte fue otro mundo. El Jaén se desmelenó y comenzó a imponer el ritmo que acostumbra. Su fútbol de toque, y tal vez también el cesped natural, provocaron un ligero bajón físico en el bicampeón y los chavales comenzaron a gustarse. Adrián, algo perdido en el primer periodo, se reencontró consigo mismo para hacer el primero y colocar el segundo en la cabeza de Ángel. Apareció Adrián en el Jaén pero Bermúdez no apagó la luz en el Vilches, que hizo un partido sobresaliente. Sin embargo, el gol llegaría a cargo de Diego, que salió en la segunda parte como delantero centro y remató a la escuadra un centro puesto desde la derecha, un gol que da vida e ilusión al bicampeón por colarse en la final por tercer año consecutivo. No obstante, el Jaén ha golpeado primero. Se presenta un partido de vuelta apasionante en Vilches.