

Por otro lado, Juan Diego Molina, entrenador del equipo prebenjamín, es otro de los cientos de monitores anónimos que trabajan por el futuro del fútbol en nuestra provincia. Lo hace porque "me encanta estar con los niños, por enseñarles lo poquito que sé de fútbol. Realmente me siento realizado cuando veo que estoy enseñándole algo nuevo a un niño. Son esponjas y asimilan todos los nuevos conceptos, hay una diferencia de nivel muy importante cuando empezamos la temporada y cuando la terminamos". Juan Diego nos ha contado que no le exigen sacar resultados, sino que el principal objetivo es que los niños disfruten con el fútbol y se formen como personas: "cuando uno se saca el título de monitor de fútbol te dejan claro que tu papel es el de formar al niño. No entiendo cuando algunos entrenadores intentan humillar al equipo contrario metiéndoles palizas de 20 goles, porque sólo son niños."
El próximo miércoles, más...