Mientras el Linares ejecutaba al Vilches, el Iliturgi cumplía con su condición de inmediato perseguidor y se imponía en La Puerta por 0-1 en un campo donde casi cualquier visitante podría firmar ahora mismo un empate, como le pasó al Baeza en Beas de Segura, que arrancó un puntito que sabe a gloria tras haberse quedado con nueve futbolistas y haber sufrido el incesante acoso de un equipo local que este año apunta a

Buen arranque tuvieron también Guarromán y Valdepeñas al ganar en casa dos partidos de "su" liga, y tampoco perdió el Huelma, que cedió un empate en su feudo frente al nuevo Útica de Joaquín Pérez. Y por supuesto, sorprendió la derrota de La Guardia en Santo Tomé, pero todo esto viene a confirmar que, al igual que hay equipos históricos y fuertes en esta Preferente, los clubs más modestos también se han reforzado y están dispuestos a dar guerra. Ninguno de ellos ha perdido en casa y será dificil que lo hagan.
Y en esta primera jornada no podía faltar la polémica, personificada, como siempre, en la figura del colegiado. Ganaba el Atleti de Porcuna, que jugaba en inferioridad numérica tras la expulsión de Frías, por 2-1 a Los Villares a falta de quince minutos para el final, y fue entonces cuando, según cuentan en la web del Atlético Porcuna, un futbolista de Los Villares coge el balón con las manos evidenciando una falta no señalada anteriormente, el árbitro hace sonar su silbato y el jugador visitante saca rápido y empatan el partido. El árbitro, lejos de señalar mano, se deja llevar y da por válido el gol. Finalmente, al Porcuna se le escapan dos puntos pero deja la sensación de que será un equipo a tener en cuenta.