
De todos modos, las ausencias no desnaturalizaron a un Torredonjimeno que volvió a jurar fidelidad eterna a su ya característico estilo de juego, ese que ha implantado Antonio Pastor "Roger" y que hoy han desarrollado los menos habituales. Y es que el Torredonjimeno ha vuelto a jugar con pausa, fácil, seguro, sin rifar balones. Han dominado de principio a fin y han gozado de numerosas ocasiones para llevarse el partido, sin embargo, a veces faltó insipiración a la hora de finalizar, y a veces fue Juan quien salvó a los suyos con soberbias intervenciones.
Porque lo cierto es que del Villargordo tuvimos pocas noticias, tan sólo en la primera parte llegaron los de Vicente Navarro con cierto peligro a la portería de Raúl, recuerdo un lanzamiento de Luis Juan (que me parece un futbolista de superior categoría) y un remate de Pollo dentro del área. Poco más. O mucho más, porque el Villargordo corrió de lo lindo detrás del balón. Es muy difícil robar la posesión al Torredonjimeno, así que el Villargordo tuvo que tirar de resistencia física para sostener un empate que supo a gloria para unos jugadores que parecían supervivientes al final del partido. El Villargordo resistió al temporal y rescató un punto ante el mejor equipo de la categoría. ¿Justo, injusto? El fútbol es así...