
Y es que el Real Jaén B dominó de principio a fin, fue dueño y señor de un partido que pudo finiquitar en la primera parte, cuando los de Alberto Lasarte desarrollaron su mejor fútbol y gozaron de ocasiones para irse al descanso con un resultado sonrojante para el Carolinense. Sin embargo, la falta de puntería y el meta Jordi, salvaron los muebles del conjunto visitante, que sólo se vio batido desde el punto de penalti. Adri hacía el primero y ponía justicia en el marcador. La segunda parte fue algo distinta, sobre todo cuando salió del campo Fran Carnicer. Este jóven futbolista es, en mi opinión, uno de los mejores futbolistas que hay en el club (y no sólo en el filial), pero tiene el problema de que pocas veces acaba los partidos, ya sea porque le expulsan, o porque tienen que cambiarle para que no le expulsen. El día que haga ésa pequeña corrección en su carácter, no dudo de que podría ser un gran capitán del Real Jaén.
El caso es que Fran salió del partido y aunque el equipo siguió funcionando de maravilla, no fue lo mismo. A Pedrito, el otro loco bajito del centro del campo blanco, le faltaba su socio, pero en cambio, Grego se sumó al ataque y siguió dando mucho peligro junto a Mario Martos, otra de las grandes promesas del club. El Jaén perdió materia gris pero ganó en pólvora, así que el Carolinense tuvo más el balón pero no supo cómo hacer daño, bien por falta de ideas, o bien porque el Real Jaén se mostró sólido, ordenado... impenetrable. Entonces Adri culminó una contra perfecta y colocó el 2-0, el partido había terminado. Eso sí, La Victoria volvió a ver una victoria blanca, volvió a disfrutar, y respiró ilusión.
Estos chicos ya son segundos y están a tres puntos del líder, plaza de ascenso directo a Tercera División. No cobran, pero son de Jaén, sienten los colores y tienen hambre de hacer algo grande. El domingo que viene visitan al líder, el San Pedro, y aunque tal vez no van a pedir ni un sólo euro porque no es lo que más les preocupa, sí necesitan el dinero para poder desplazarse, para poder pagar a los árbitros, para poder finalizar la temporada... Estos chavales necesitan y, sobre todo, merecen una afición.