

El caso es que Los Villares es ahora una selección de jugadores magníficos que visitó ayer Vilches con la urgencia de conseguir los tres puntos y estrechar la clasificación. No podían permitirse el lujo de quedarse a siete de la promoción, así que tocaba rebelión contra la estadística y contra la historia, por lo que la victoria de ayer significó una gran conquista, algo más que tres puntos. A la espera de que el final de liga enfrente a todos los aspirantes al ascenso, Los Villares solventa su etapa reina de cuatro puertos (Iliturgi, Linares, Baeza y Vilches) con seis puntos y ninguna derrota, y si miramos el calendario que tienen po
r delante, se intuye que podrían coger la batuta para marcar el ritmo en esta recta final.

No sería descabellado imaginar diez puntos en su casillero de los doce que restan, teniendo en cuenta que reciben a La Puerta y Guarromán (que practicamente no se juegan nada), y visitan Santo Tomé (salvado) y Huelma en la última jornada (que para entonces podría estar descendido). Con 61 puntos, Los Villares practicamente se aseguraría la promoción, salvo que el Iliturgi perpetrara un último golpe y consiguiera siete laboriosos puntos (visitan Beas, Linares y Vilches, y reciben al Baeza), tarea ardua y compleja. Así que se podría decir que Los Villares ha dinamitado la liga en Vilches: el que quiera ascender, que piense en montarse en los 60 puntos...