Nos hemos vuelto locos.


La otra noche andaba yo en mi búsqueda habitual del sueño a través del transistor y mi programa de deportes favorito cuando, de repente, la voz de un tipo que hablaba un español con acento portugués me sobresaltó y perturbó el trance en el que ya me encontraba, feliz y plácidamente. Igual os pasa también a vosotros, a esas horas de la madrugada el run-run de una tertulia me acaba dejando grogui. Pues en esas estaba, que ya no sabía ni lo que decían esas voces cuando de repente el célebre portugués, que luego resultó ser brasileño, sentenció que "Neymar cuesta 45 millones de euros". Se trataba de su representante, Wagner Ribeiro, que ha llegado a comparar a Neymar con Messi. Brutal.

El Wagner este me desveló, y alteró hasta tal punto mis biorritmos que no pude evitar soltar una carcajada en mitad de la noche cuando su exposición llegó a la cumbre. Alguien le preguntó: "¿Pero qué ha ganado Neymar?" Y el orgulloso representante justificó su alto precio argumentando que ha ganado no sé qué campeonato Paulista y alguna otra historia de esas. Todos los tertulianos estaban alucinando, pero yo era el único que podía reirme. 45 millones de euros por un chaval que regatea de maravilla en una liga menor, y cuya cabeza, cuentan, tiene demasiadas lagunas.

Pero aun más divertida fue la intervención de Enrique Pina, presidente del Granada, agente de futbolistas, y representante del Udinese en España. Con él hablaron para ver en qué cifras se puede mover el fichaje de Alexis, el otro nombre propio que está sonando con fuerza en el entorno de Real Madrid y Barcelona. Como en España no sabemos lo que es una crisis económica, la primera cifra que sonó fue la de 25 millones de euros, a lo que Pina contestó que "por 25 millones enviamos un brazo de Alexis". Después, ante el asombro de los periodistas, el presi del Granada tasó al futbolista chileno entre los 50 y 60 millones de euros.
Apagué la radio y me pregunté: "¿Pero estos tíos a quién le han empatao?"