
El Villargordo mantendrá su filosofía de basar su equipo en los jugadores del pueblo, aunque el nuevo técnico está intentando hacer algunas incorporaciones para apuntalar un plantel que se pondrá como principal objetivo evitar un nuevo descenso a Primera Regional. Otro año más, los jugadores no dispondrán de un salario fijo, sino que recibirán cierta compensación económica dependiendo de los resultados.
Después de una larga etapa de Vicente Navarro en el banquillo, Mateo coge el relevo con el objetivo de volver a consolidar al Villargordo en la Regional Preferente.